En el desafío de concebir un hogar que se adaptara perfectamente a las necesidades de una familia de cuatro miembros, nos encomendaron el diseño de una vivienda donde la funcionalidad y la estética convergieran armoniosamente. Este proyecto de interiorismo no solo buscaba responder a las necesidades prácticas de la familia, sino también crear un ambiente acogedor y atractivo.
El diseño se centró en la optimización del espacio, estableciendo la planta calle como el corazón de la vivienda. Aquí, las áreas de salón, comedor y cocina se diseñaron para fluir libremente, creando un espacio abierto y luminoso ideal para el día a día familiar. Los dormitorios, situados en esta misma planta, ofrecen comodidad y privacidad, mientras que los aseos están estratégicamente ubicados para facilitar el acceso tanto a residentes como a visitantes.
La planta baja se reservó para actividades de ocio y almacenamiento, incluyendo una sala de juegos, una bodega, un amplio trastero, un cuarto de servicio y garaje adicional. Esta distribución asegura que las áreas de entretenimiento están suficientemente separadas de las zonas de descanso y convivencia, manteniendo así la armonía dentro del hogar.
En la planta alta, se diseñó un despacho exclusivo que actúa como un refugio para la desconexión y la creatividad. Este espacio está pensado para ofrecer tranquilidad e inspiración, ideal para el trabajo o el estudio en casa.
Aprovechando al máximo el terreno disponible, la planta calle se extendió hacia el exterior, donde se diseñó un jardín que incluye piscina, huerto y un acogedor merendero. Este espacio exterior está pensado para ser un oasis de relajación y convivencia, donde la familia puede disfrutar de actividades al aire libre sin salir de casa.
El resultado es una casa de líneas sencillas pero sumamente práctica y estética, que refleja el equilibrio perfecto entre arquitectura y diseño interior. Cada espacio fue pensado para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, demostrando que el buen diseño de interiores no solo se trata de decorar espacios, sino de transformarlos en lugares donde las personas puedan vivir su mejor versión.
Este proyecto es un claro ejemplo de cómo el interiorismo y la decoración de interiores pueden mejorar significativamente la funcionalidad y la estética de una vivienda, creando espacios que no solo son habitables, sino que inspiran y enriquecen la vida diaria.